Del azul bebé al marino, pocos colores consiguen cambiar tanto de registro sin perder elegancia. Puede sentirse delicado, sobrio, relajado o convertirse directamente en el protagonista del look dependiendo de qué tonalidad elegimos y, sobre todo, con qué la combinamos.
En The Issue, el magazine de This is Blue & Rouge, hacemos del azul algo más que un color bonito: qué transmite cada tono, cuáles son las combinaciones que mejor funcionan y qué azul elegir según la ocasión.
No todos los azules cuentan lo mismo
El azul suele asociarse visualmente con calma, confianza y serenidad, pero en moda la percepción cambia bastante según su intensidad.
El azul marino tiene profundidad y funciona casi como un neutro: puede sustituir al negro cuando buscamos un resultado menos severo. El azul bebé aporta luminosidad y suaviza prendas estructuradas, especialmente interesante en punto o sastrería. Los azules más intensos, en cambio, tienen suficiente fuerza para convertirse en el centro del estilismo.
Por eso, antes de preguntarnos cómo combinar azul, merece la pena decidir qué queremos que haga dentro del look.
De izquierda a derecha: vestido corto azul bebé; vestido largo punto y satén azul marino
Azul marino: el neutro que utilizaríamos en lugar del negro
Si tu armario está lleno de negro, el azul marino es probablemente el cambio más fácil.
Funciona especialmente bien con crudo, blanco, beige y marrón chocolate, pero también admite colores más fuertes. Azul marino + rojo, por ejemplo, tiene bastante más carácter sin dejar de sentirse equilibrado.
Para un look de oficina elegiríamos un polo de punto azul marino con pantalón beige. Para una cena, podemos llevar el marino a tejidos con mayor presencia, como el satén, y acompañarlo de joyería dorada.
De arriba a abajo y de izquierda a derecha: chaleco de punto abierto azul marino; pantalón traje beige; cárdigan de punto azul marino con alamares; pantalón cargo beige con trabilla ajustable
El resultado sigue siendo elegante, pero menos previsible que recurrir siempre al negro.
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Azul bebé: mejor cuando evitamos hacerlo demasiado dulce
El azul bebé puede caer fácilmente en una estética excesivamente romántica si todo lo que lo acompaña sigue la misma dirección.
Nos gusta bastante más crear contraste.
Un polo azul bebé con un pantalón barrel del mismo tono crea un total look interesante gracias al volumen. Si queremos romperlo, lo combinaríamos con marrón chocolate: la profundidad del marrón hace que el azul claro se sienta mucho más contemporáneo.
De arriba a abajo y de izquierda a derecha: polo punto azul bebé; pantalón barrel azul bebé; cárdigan de punto botones contraste; pantalón barrel azul bebé
También funciona con crudo y blanco, aunque en ese caso jugaríamos con las siluetas o las texturas para que el resultado no quede demasiado plano.
En Blue & Rouge, el Polo de Punto Azul Bebé y el Pantalón Barrel Azul Bebé permiten precisamente trabajar el color desde dos piezas distintas.
Azul + marrón: la combinación que nos quedaríamos para el entretiempo
Si tenemos que elegir una combinación menos evidente, sería esta.
El marrón chocolate aporta calidez y el azul introduce el contrapunto frío. Juntos funcionan especialmente bien durante el entretiempo porque permiten conservar colores luminosos mientras empezamos a incorporar una paleta más otoñal.
De arriba a abajo: polo punto azul bebé; cárdigan de punto azul marino con alamares; bermudas denim marrón
Probaríamos una camisa azul con pantalón marrón, punto azul bebé con una parte inferior chocolate o incluso azul marino con marrones más claros.
Es una buena demostración de que combinar colores no siempre significa buscar tonos parecidos. A veces, el look funciona precisamente porque existe contraste.
Qué azul elegir según la ocasión
Para oficina, apostaríamos por azul marino o azul claro combinado con sastrería. Mantienen el look limpio y permiten introducir color sin que resulte excesivo.
Para un plan informal, el azul bebé funciona especialmente bien en punto, camisas o denim y admite siluetas más relajadas.
De izquierda a derecha: Vestido largo punto y satén azul marino; camisa azul cuerpo trenzado; (y debajo)camisa blanca cuerpo trenzado; pantalón sastrero wide leg beige
Para una cena o evento, subiríamos la intensidad a través del tejido: un azul marino en satén tiene mucha más presencia que el mismo color sobre algodón. El Vestido Largo de Punto y Satén Azul Marino de ORIGINS, por ejemplo, juega precisamente con esa mezcla de color profundo y contraste de texturas.
La ocasión no determina únicamente el color. El tejido puede cambiar completamente cómo percibimos ese mismo azul.
¿Y un total look azul?
Sí, pero evitaríamos que todas las piezas fueran exactamente iguales en tono, tejido y volumen.
Si utilizamos el mismo azul, introduciríamos texturas diferentes. Si las prendas tienen una textura parecida, jugaríamos con varios tonos. Y si queremos un conjunto monocromático muy limpio, dejaríamos que la diferencia estuviera en las proporciones.
Un polo y un pantalón barrel azul bebé pueden funcionar juntos precisamente porque la silueta aporta el contraste que el color no da.
Vestir de un solo color no consiste en hacer desaparecer las diferencias.
Consiste en encontrarlas en otro sitio.
En definitiva
Saber cómo combinar azul en la ropa empieza por entender que no existe un único azul.
El marino puede sustituir al negro, el azul bebé gana fuerza cuando lo enfrentamos a marrón y los tonos más intensos funcionan mejor cuando dejamos que sean protagonistas. Después entran el tejido, la silueta y la ocasión.
Nuestro consejo: si siempre combinas azul con blanco, empieza por cambiar una sola cosa.
Prueba azul + marrón chocolate. El resto del look puede seguir siendo sencillo.
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