VUELTA A LA CALMA: LOOKS DE OFICINA EN ENTRETIEMPO PARA SEPTIEMBRE

VUELTA A LA CALMA: LOOKS DE OFICINA EN ENTRETIEMPO PARA SEPTIEMBRE

Septiembre tiene un pequeño problema de vestuario: mentalmente ya estamos en otoño, pero el termómetro muchas veces sigue en verano. Salimos de casa con una mañana más fresca, llegamos a mediodía con calor y, entre medias, está el aire acondicionado de la oficina haciendo de las suyas.

Por eso, los mejores looks de oficina en septiembre no son todavía los más otoñales. Son aquellos capaces de adaptarse al día: tejidos ligeros, punto fino, sastrería relajada y capas que podemos añadir o quitar sin desmontar el look.

En The Issue, el magazine de Blue & Rouge, volvemos a la rutina sin acelerar la temporada. Estas son nuestras fórmulas para resolver qué ponerse en septiembre para ir a trabajar y hacer del entretiempo la parte más interesante del armario.


1. Polo de punto + pantalón de traje: el uniforme de septiembre

Si tuviéramos que elegir una combinación para repetir durante todo el mes, probablemente sería esta.

El polo de punto tiene ese punto intermedio perfecto: resulta más cuidado que una camiseta, pero menos formal que una camisa clásica. Combinado con un pantalón de traje, crea un look de oficina limpio que funciona sin necesidad de añadir una blazer desde primera hora.

Además, aquí podemos jugar con el color. Un polo azul marino con pantalón beige crea una base sobria; el azul bebé suaviza la sastrería y un amarillo pastel puede introducir color sin hacer que el conjunto pierda ese punto de oficina.

En Blue & Rouge, los polos de punto azul marino, azul bebé y amarillo pastel son precisamente tres opciones que permiten construir esta fórmula desde diferentes paletas.

De arriba a abajo y de izquierda a derecha: polo punto azul marino; pantalón barrel azul bebé; polo punto amarillo pastel; pantalón barrel azul bebé.

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2. La camisa sigue siendo la mejor aliada del entretiempo

Septiembre es probablemente uno de los meses en los que más partido podemos sacar a una camisa.

Puede funcionar sola durante las horas de más calor y convertirse en primera capa cuando empieza a refrescar. El truco para que no parezca siempre el mismo look de oficina está en cambiar lo que ocurre alrededor.

Con un pantalón de traje beige, la camisa mantiene una estética más pulida. Con un pantalón amplio o denim, el resultado se relaja. Y si elegimos una camisa con un cuerpo trabajado, volumen o algún detalle especial, ni siquiera necesitamos añadir demasiado al estilismo.

De arriba a abajo y de izquierda a derecha: camisa azul cuerpo trenzado; pantalón traje blanco; camisa blanca cuerpo trenzado; pantalón barrel verde caqui.

La idea es que la camisa deje de ser únicamente “la prenda formal” del armario y se convierta en una de las piezas que más posibilidades nos ofrece durante el entretiempo.

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3. Sastrería, sí; traje completo, no necesariamente

Volver a la oficina tampoco significa volver automáticamente al traje de dos piezas.

En septiembre funciona mucho mejor desmontar la sastrería.

Un pantalón de traje puede combinarse con punto. Un chaleco sastrero funciona sin necesidad de llevar la chaqueta a juego. Y una blazer puede acompañar una base mucho más relajada.

De arriba a abajo: cárdigan de punto botones contraste; pantalón sastrero wide leg beige.

Así conseguimos mantener la estructura que suele funcionar bien en un entorno profesional sin construir un look demasiado rígido —ni demasiado caluroso— para esta época del año.

El pantalón de traje beige, actualmente disponible en Blue & Rouge, es un buen ejemplo de esa prenda que puede convertirse en base: admite camisas, polos de punto y partes superiores más sencillas sin quedarse limitada a un único conjunto. La web mantiene además pantalones de traje en otros tonos, incluido negro.

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4. El cárdigan es la capa que septiembre necesita

Hay días en los que salir con chaqueta parece demasiado y hacerlo únicamente con una camisa se queda corto.

Ahí entra el cárdigan.

Lo interesante es llevarlo como parte del estilismo y no únicamente como esa prenda que dejamos permanentemente colgada en la silla de la oficina. Abierto sobre una base sencilla funciona como capa; cerrado puede convertirse directamente en la parte superior del look.

De arriba a abajo: cárdigan de punto azul marino con alamares; pantalón sastrero wide leg beige.

Dentro de la nueva colección Pre-Fall encontramos el Cárdigan de Punto Botones Contraste, una pieza especialmente fácil de introducir ahora porque aporta esa primera capa otoñal sin obligarnos a vestir como si ya fuera noviembre.

Y cuando suba la temperatura, simplemente desaparece del look.

Eso es exactamente lo que debería hacer una buena prenda de entretiempo.


5. ¿Y el vestido? También puede volver a la oficina

No hace falta guardar los vestidos cuando terminan las vacaciones.

De hecho, septiembre es un buen momento para recuperar diseños que tengan algo más de estructura o colores que empiecen a acercarse al otoño.

Un vestido camisero es especialmente práctico porque ya tiene cierta presencia por sí solo y necesita poco estilismo. Durante las primeras semanas puede llevarse sin capa y, cuando las mañanas empiecen a refrescar, combinarse con punto o una chaqueta ligera.

De izquierda a derecha: vestido camisero estampado azul; vestido camisero estampado beige.

Actualmente Blue & Rouge incorpora en ORIGINS vestidos camiseros estampados en azul y beige, dos ejemplos de cómo una prenda completa puede funcionar durante esta transición sin sentirse ni completamente veraniega ni demasiado otoñal.

Descubre nuestra colección de vestidos.


6. Denim en la oficina: depende más del estilismo que del tejido

Siempre que el código de vestimenta de tu trabajo lo permita, el denim puede funcionar perfectamente en un look de oficina de entretiempo.

La diferencia está en cómo lo acompañamos.

Con una camisa y una prenda de punto el resultado se siente mucho más cuidado que con una camiseta informal. También podemos jugar con una pieza denim diferente al clásico vaquero.

El Mono Denim Wide Leg de Blue & Rouge, por ejemplo, propone una silueta amplia y una única pieza como base del look. Con accesorios discretos y una capa ligera, puede trasladarse a una oficina de código creativo o más relajado.

De arriba a abajo: camisa blanca cuerpo trenzado; mono denim wide leg

Eso sí: aquí el contexto manda. No todos los lugares de trabajo admiten el mismo grado de informalidad, y un buen look de oficina también consiste en entender dónde vamos.


7. Las capas tienen que poder desaparecer

Esta es probablemente la regla más útil para vestir en septiembre.

Si vas a hacer layering, el look tiene que seguir funcionando cuando te quites una capa.

Una camisa debajo de un cárdigan funciona porque ambas prendas pueden sostener el estilismo por separado. Lo mismo ocurre con un polo de punto y una chaqueta ligera o con un vestido acompañado de una capa exterior.

De arriba a abajo: chaleco de punto abierto azul marino; camisa blanca cuerpo trenzado; jeans wide leg estampados.

Lo que intentaría evitar es construir un conjunto cuya gracia dependa completamente de una chaqueta que sabemos que a las doce del mediodía tendremos en el brazo.

El entretiempo exige cierta estrategia, pero no debería complicarnos la mañana.


8. Introduce el otoño a través del color

Tampoco hace falta cambiar toda la paleta del armario el 1 de septiembre.

Podemos seguir utilizando blanco, azul claro o tonos suaves y empezar a mezclarlos con azul marino, beige, marrones o tonos más profundos.

Por ejemplo, un polo azul bebé puede combinarse con una parte inferior más oscura. Una camisa blanca puede empezar a convivir con marrón chocolate. Y el beige funciona como puente perfecto entre los colores luminosos del verano y una paleta algo más otoñal.

Es una forma mucho más natural de hacer la transición que guardar todos los colores claros de golpe.

Septiembre no necesita parecer noviembre para sentirse nuevo.


9. La fórmula 3-2-1 para no pensar cada mañana

Si volver a la rutina también significa volver a preguntarte “¿qué me pongo?” a las siete de la mañana, prueba a simplificar.

Piensa en tres partes de arriba que funcionen con dos pantalones y una capa ligera. No necesitas preparar seis looks diferentes: necesitas que esas seis prendas puedan cruzarse entre ellas.

Por ejemplo, una camisa blanca, un polo de punto y otra parte superior sencilla pueden compartir un pantalón beige y otro más oscuro. Añade un cárdigan o una blazer que funcione con ambos y ya tienes varias combinaciones sin construir un armario diferente para cada día.

Es una pequeña cápsula de oficina dentro de tu propio armario.

Y además conecta con algo que repetimos bastante en The Issue: cuantas más combinaciones reales permite una prenda, más útil resulta tenerla.

Si quieres llevar esta idea más allá, puedes leer nuestra guía sobre qué es un armario cápsula y cómo construirlo paso a paso.


ORIGINS: volver también puede significar empezar de otra manera

La vuelta a la rutina coincide con ese momento en el que el armario también empieza a cambiar.

Por eso algunas piezas de ORIGINS, la nueva colección Pre-Fall de Blue & Rouge, encajan especialmente bien en septiembre. La colección parte precisamente de los orígenes del guardarropa y reinterpreta prendas conocidas desde una mirada contemporánea, con siluetas atemporales, tejidos con presencia y tonos más profundos.

No hace falta convertir todo el look en otoño de golpe. Un cárdigan, una pieza denim, un vestido camisero o una prenda de punto pueden ser suficientes para empezar la transición.

De izquierda a derecha: chaleco sastrero beige; pantalón sastrero wide leg beige, vestido largo de punto y satén azul marino

Descubre ORIGINS y empieza a vestir la nueva temporada.


En definitiva

Los mejores looks de oficina en septiembre no son los que intentan adelantarse al otoño, sino los que entienden el momento en el que estamos.

Punto fino con sastrería, camisas que funcionan solas y bajo otras capas, vestidos que todavía no necesitan abrigo, denim bien combinado y un cárdigan preparado para entrar y salir del look.

La vuelta a la rutina ya tiene suficientes cosas que organizar.

Vestirse por la mañana no debería ser otra de ellas.